Ofrecer promociones o envío gratuito puede vender más, pero en dropshipping también puede erosionar rápidamente el beneficio si no controlas cómo se aplica el IVA y cómo se factura lo que carga tu proveedor. Esta guía práctica explica, con ejemplos numéricos y recomendaciones operativas, cómo tratar el IVA, descuentos y gastos envío dropshipping para mantener márgenes reales y evitar sorpresas contables.
Cuándo se aplica IVA al producto, al envío y a los descuentos en operaciones B2C y B2B
En operaciones B2C dentro de España el IVA se repercute al consumidor final sobre la base imponible del bien o servicio. El transporte suele integrar la base imponible cuando es prestado por el mismo vendedor; si el transporte es un servicio distinto, se puede facturar por separado pero igualmente sujeto a IVA. En B2B la regla es similar: se aplica IVA salvo en supuestos de inversión del sujeto pasivo o entregas intracomunitarias debidamente acreditadas. Los tipos generales a considerar son 21%, 10% y 4% según el bien; conocer el tipo aplicable a cada producto es imprescindible porque altera el efecto del descuento en el P&L. Cuando aplicas un descuento sobre la base imponible reduces la cuantía sobre la que se calcula el IVA; si rebajas el importe tras la facturación (rectificación, nota de crédito) el IVA se ajusta en la rectificativa. Esa diferencia entre descuento aplicado en la base imponible o posterior es la que más confunde a muchos comercios de dropshipping y puede generar márgenes negativos si no se calcula previamente.
Cómo calcular promociones y cupones sin perder margen: tres ejemplos numéricos paso a paso
Ejemplo 1: producto con IVA 21%. Precio proveedor 30 €, coste total proveedor (incluye envío cobrado por proveedor) 35 €. Tú quieres ofrecer 20% al cliente. Precio de venta sin descuento 60 € (precio público). Aplicación de 20% en la base imponible: base 48 €, IVA 21% = 10,08 €, precio final 58,08 €. Tu margen bruto antes de otros costes es 58,08 € – 35 € = 23,08 €. Si en cambio aplicas el 20% sobre el precio final (descuento después de IVA) la contabilidad y la factura deben reflejar una rectificación que reduce el IVA repercutido; eso típicamente deja menos margen neto por el modo en que se redondean y por comisiones. Ejemplo 2: misma referencia, promoción 20% más envío gratuito. Si el envío cuesta al proveedor 5 € y lo soportas tú, tu coste sube a 40 €. Con la promoción aplicada sobre la base imponible (precio público 60 €, base 48 €, IVA 10,08 €, total 58,08 €) tu margen real será 58,08 € – 40 € = 18,08 €. Antes de lanzar la campaña debes incluir ese coste de envío en el cálculo del precio mínimo aceptable. Ejemplo 3: bundle con dos tipos de IVA. Vendes un pack con un bien al 21% y otro al 10%. Precio individuales: 40 € (21%) y 20 € (10%). Si ofreces un 15% de descuento sobre el pack, debes prorratear el descuento entre ambas bases imponibles, aplicar el IVA correspondiente a cada parte y emitir una única factura con las dos bases y los dos tipos. Prorrateo: base1 34 € y base2 17 € tras descuento; IVA1 7,14 € y IVA2 1,7 €, total factura 59,84 €. Ese desglose es necesario para que tu contabilidad y la del cliente cuadren y para que no pierdas margen por tratarlo como un único tipo.
Tratamiento de gastos de envío con proveedores y marketplaces: facturación y efecto en margen
Si tu proveedor te factura el envío aparte, en la compra tu coste real aumenta y debes decidir si repercutes ese gasto con IVA desglosado al cliente o lo integras en la base imponible del producto. Integrarlo facilita la presentación comercial (precio cerrado) pero puede subir la base imponible y por tanto el IVA repercutido, lo que hace que el precio final para el consumidor sea mayor. En marketplaces donde la plataforma fija el coste de envío o lo gestiona y aplica comisiones, conviene simular el precio final con comisiones y tasas incluidas antes de lanzar la promoción; muchas plataformas permiten marcar envío gratis para el cliente pero siguen cobrando al vendedor la tarifa de logística, por lo que el vendedor debe cubrir ese coste desde su margen. Para facturar correctamente, si cobras envío por separado debes reflejarlo como concepto con su IVA aplicado si procede; si lo incluyes en la base imponible, declara la base total y el IVA correspondiente. Planifica los márgenes incorporando la comisión del marketplace, la comisión por TPV y cualquier sobrecoste logístico.
Checklist operativo y errores comunes que deben revisar contables y Hacienda
Antes de activar cualquier campaña comprueba precio mínimo por SKU incluyendo coste proveedor, envío, comisiones y coste de la promoción; decide si el descuento se aplicará sobre la base imponible o mediante nota de crédito y documenta el flujo con tu proveedor. Verifica el tipo de IVA de cada producto y cómo prorratear descuentos en bundles; revisa las reglas del marketplace sobre envío y devoluciones. Errores frecuentes que penalizan el margen son aplicar descuentos sobre el total sin prorrateo entre tipos de IVA, no contabilizar el coste de envío cargado por el proveedor y olvidar las comisiones de la plataforma. Hacienda suele revisar la coherencia entre bases imponibles, IVA repercutido y facturas rectificativas, por lo que mantener documentación clara y emitir facturas completas (o rectificativas) en caso de promociones es esencial. Para casos prácticos y decisiones específicas del IVA en dropshipping puedes consultar el árbol de decisión fiscal de referencia en nuestra guía sobre IVA en dropshipping y la operativa con tickets y facturas en factura simplificada.
Si necesitas un atajo, descarga la plantilla de cálculo de precios y la checklist imprimible con los campos mínimos a validar antes de lanzar una promoción: incorporan prorrateo automático de descuentos por tipo de IVA y columnas para comisiones y envío, y te permiten simular sensibilidad de margen. Implementar estos controles en tu flujo de producto y alinear facturación con el proveedor evita campañas rentables en teoría pero perdedoras en la práctica.



